HomeVenado TuertoARQUITECTURA POSPANDEMIA EN EL SUR SANTAFESINO

Subió demanda de ampliaciones y reformas de casas en la pandemia

La mayor permanencia en las viviendas obligó a poner manos a la obra en busca de funcionalidad y mejor convivencia del grupo familiar. También la planificación urbana deberá atender las exigencias de la “nueva normalidad” una vez aplacados los contagios. La opinión del Colegio de Arquitectos.

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A casi 14 meses del comienzo de las distintas variantes de aislamiento y distanciamiento en el marco de la pandemia de coronavirus, ya se perciben secuelas del Covid-19, y no sólo en algunos pacientes recuperados, sino también en el contexto general. Tanto es así que se habla de arquitectura pospandémica, concepto que involucra nuevos paradigmas (y refuerza otros ya existentes) en el diseño de viviendas y edificios públicos, y también en el planeamiento urbano.

Luciana Brandoni, vicepresidenta del Colegio de Arquitectos.

En busca de un anclaje local sobre la temática, Sur24 recurrió al Colegio de Arquitectos con sede en Venado Tuerto e incumbencia en el departamento General López y sus vecindades, y dialogó con la vicepresidenta Luciana Brandoni, quien observó que “a lo largo de la historia los grandes cambios sociales, políticos y económicos, como también otras pandemias, impactaron en las ciudades y, en consecuencia, en la construcción y la arquitectura”.

“Muchos de los cambios edilicios que hoy están ‘de moda’ ya se venían impulsando en la prepandemia”, aseguró, citando entre ellos las viviendas con espacios amplios, luminosos y ventilados. “En este planteo la arquitectura se había adelantado y también en el pedido de multiplicar la vegetación y los espacios verdes, cuya carencia queda expuesta cuando crece la demanda de ‘salidas permitidas’ y se forman aglomeraciones los fines de semana”, dijo la arquitecta. “Distinto es el caso de burbujas de teletrabajo en los hogares, un aspecto que nunca incentivamos desde la profesión”, diferenció, aunque aceptó que es una tendencia que se consolida y comentó el fenómeno de los módulos de oficina que se instalan en las viviendas en cuestión de horas.

Con mucho trabajo

La vicepresidenta contó que “desde el año pasado crecieron las solicitudes a los arquitectos por reformas y ampliaciones que incrementaron notablemente el trabajo profesional, y ese fenómeno también impactó en Venado y la región. De pronto mucha gente descubrió que la casa no le era funcional, que le sobraba algún espacio y le faltaba otro, así que se diseñaron reformas y en otros casos se hicieron ampliaciones, ya que se volvían indispensables porque había que permanecer más tiempo en casa”, describió Brandoni, con la particularidad de que ese mayor lapso de convivencia no se limitaba a los fines de semana, como antaño, sino que cada miembro tenía que cumplir su actividad laboral o escolar, entre otras.

Si bien es cierto que muchos de sus colegas trabajaron para anexar salas dedicadas al gimnasio o el entretenimiento en la vivienda, sostuvo con realismo que en nuestro ámbito “la mayoría de los ciudadanos atraviesa otra realidad, porque muchos de ellos no tienen acceso a los servicios básicos. Tenemos gran parte de la población argentina en la pobreza, sin siquiera poder lavarse las manos, uno de los resguardos elementales en una pandemia”, señaló.

Edificios públicos

Sobre las nuevas características de los edificios públicos, la arquitecta destacó que en las escuelas, por ejemplo, las construcciones en la pospandemia “priorizan espacios flexibles, donde las dimensiones de un aula pueden duplicarse o triplicarse en función de las necesidades”. También se contemplan las condiciones de iluminación, ventilación y climatización con máxima eficiencia energética. Y sobre las oficinas públicas, a las que habrá que volver, aunque la virtualidad haya ganado terreno una vez alcanzada la nueva normalidad, Luciana Brandoni subrayó que “ya hace varios años que se diseñan con criterios de espacialidad flexible y cuidado ambiental”, citando como ejemplo la sede de gobierno porteño en Parque Patricios, “un edificio sustentable desarrollado con las más modernas técnicas y estándares de cuidado ambiental”, que aprovecha al máximo la iluminación y ventilación naturales a fin de reducir su impacto en el ambiente. Además ilustró que “suele asociarse la ventilación cruzada con apertura de ventanas que dan al norte y al sur, pero el edificio de Parque Patricios se construyó con una arquitectura bio-climática que no necesita aire acondicionado y cuya ventilación cruzada circula por encima del cielorraso. Y todo esto se pensó y se ejecutó antes de la pandemia”, aclaró. “De ahora en más todos los edificios públicos debieran concebirse así (…) No olvidemos que una correcta ventilación no sólo sirve para transitar en mejor condición la pandemia, sino también para evitar cualquier tipo de alergia o enfermedad respiratoria, es decir que la arquitectura está muy relacionada con la salud”, puntualizó.

La sede de Gobierno de Parque Patricios fue proyectada por el prestigioso estudio internacional Foster & Partners. Con 38 mil metros cuadrados y realizado con técnicas y estándares de cuidado ambiental, es el primer edificio público de Sudamérica en alcanzar ese nivel.

Planificación urbana

En otro tramo consideró que la arquitectura pospandémica también comprende el rediseño de las áreas urbanas y en tal sentido enfatizó que “la actual crisis sanitaria muestra la importancia de la descentralización, de barrios dotados de mayor cantidad de servicios, evitando las habituales aglomeraciones en el sector céntrico, como ya se hizo en su momento en Rosario”. Asimismo, acotó que siendo menores las distancias a recorrer, se desalientan el uso del automóvil particular y del transporte público y, en cambio, se favorece la utilización de la bicicleta, un medio económico, ecológico y, por si fuera poco, beneficioso para la salud. “Sería un gran salto cualitativo que en próximas planificaciones urbanas se apunte a lograr barrios autosustentables”, resumió la colegiada.

“También la pandemia nos ayudó a descubrir cuánto daño le hacíamos al planeta, así que tenemos que aprender la lección”, reflexionó la arquitecta Brandoni, abarcando desde la reducción de la contaminación ambiental por la emisión de gases, hasta el diseño de viviendas autosuficientes que dependan cada vez menos del consumo de energías no renovables para iluminar y climatizar, por ejemplo, y en cambio se incentive el uso de las energías limpias.

“De pronto mucha gente descubrió que la casa no le era funcional, que le sobraba algún espacio y le faltaba otro, así que se diseñaron reformas y en otros casos se hicieron ampliaciones, ya que se volvían indispensables porque había que permanecer más tiempo en casa”.

 

 NOTA PUBLICADA EN EDICION IMPRESA DE SUR 24 DEL LUNES 17 DE MAYO

 

 


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