HomeRegionalesA seis años de la primera marcha del movimiento Ni una Menos

Papá de Chiara Páez: “Entre tanto dolor, da orgullo que sirva para pedir igualdad y justicia”

Fabio Páez, el papá de Chiara,al adolescente asesinada en 2015 en Rufino por su novio cuyo femicidio dio origen al movimiento Ni una Menos habló sobre sus sentimientos en este día y el estado de la causa del femicida Manuel Mansilla.

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Chiara Paez y su papá Fabio.

Un día como hoy, hace seis años, el asesinato en Rufino de la joven Chiara Paez fue el detonante de un movimiento que hasta hoy sigue clamando justicia.

Ni una Menos nació aquel 3 de junio del 2015, a casi un mes del brutal femicidio de Chiara, de 14 años de edad a manos de Manuel Mansilla, su novio.

Chiara estaba embarazada de dos meses y desapareció el 9 de mayo. Su cuerpo fue hallado enterrado en el patio de los abuelos de su novio luego de que él confesara el crimen. Dos años después, en 2017, Mansilla fue condenado a 21 años y medio de prisión por ser culpable del asesinato que provocó el hartazgo de una sociedad que acudía perpleja a una seguidilla atroz de femicidios, hartazgo que se replicó en varias partes del mundo.

Fabio Paez, papá de Chiara.

Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe aún no se expidió sobre la causa y la sentencia de Mansilla aún no está firme.

Fabio Paez, papá de Chiara habló con Sur24 sobre sus sensaciones en este día, a seis años del primer grito de Justicia de Ni una Menos.

“Llega esta fecha y uno tiene sensaciones raras, tan cerca del femicidio de Chiara que cumplía los años el 7 de mayo. El 11 de mayo la estábamos velando y era mi cumpleaños, el de mi hermana melliza y el de mi otra hija; pasamos de tener días de felicidad y festejo de toda la familia a días de mucha tristeza”.

“Después llego el 3 de junio”-relató Fabio- “en el que sale espontáneamente todo el país a pedir justicia y que no haya más femicidios y ese pedido se dio a nivel internacional; mujeres de países como Bélgica, México, Turquía, lugares que para uno era impensado que pudiera llegar el caso de Chiara me mandaban fotos marchando con su foto. Es una mezcla de sentimientos porque en medio de tanta tristeza y dolor te da un poco de orgullo que haya mujeres en todo el mundo marchando con la cara de Chiara para que no exista más la violencia de género, para que no haya más femicidios y lograr un lugar igualitario en la sociedad, porque de esto salimos entre todos o no salimos”.

Además, Fabio Paez remarcó que “hay que imponer mucho la palabra respeto, porque este flagelo lo corregimos entre todos o no se corrige; debe ser una lucha de todos los ciudadanos, no importa el género, sin egoísmos, porque todos nacimos de una madre o teneos hermanas o hijas. A mí me parecía que estas cosas pasaban en las ciudades grandes y de repente te das cuenta que la violencia está en todos lados”.

 

Justicia lenta y dudas

Aunque el caso de Chiara ocurrió en el año 2015 y Mansilla confesó el hecho, aún su sentencia no está firme porque la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe no se expidió, a pesar de que la causa lleva dos años allí.

“En el caso de Chiara falta que se expida la Corte provincial. Los dos jueces de primera instancia le dieron 21 años de prisión, lo avaló la Cámara de Rosario y ahora falta la Corte, que no tiene un tiempo límite para expedirse”, expuso Fabio Paez, papá de Chiara, remarcando que “Como familiares necesitamos que esto se termine y tenga la sentencia escrita como tiene que ser, porque todo esto te da mucha impotencia y genera dudas; si vos hoy me preguntas yo te digo que en la teoría tendría que estar preso, pero en realidad no estoy seguro si lo está”.

“Yo no creo que se necesiten dos años para expedir una sentencia. Lo que ellos no tienen en cuenta es que detrás de esa sentencia hay una familia que sufre, y como el de Chiara hay miles de casos iguales en todo el país”, manifestó Paez.

Por último, Fabio Paez analizó la falta de resguardo y de protección que sufren las familias y personas cercanas de las víctimas de femicidios, donde la Justicia no contempla el daño psicológico que representan las pérdidas y la demora en las sentencias: “Cuando matan a una chica nunca se mide el daño colateral; destruyen a una familia y a una sociedad. Hay amigas de Chiara que tuvieron que ir durante años a terapia, y eso no se lo devuelve ninguna sentencia. Necesitamos más seriedad y que la Justicia este más al día de lo que le pasa a las familias de las víctimas”

 


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