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Literatura con las marcas de Rosario

Nicolás Manzi dirige la colección Confingere en la Editorial de la Universidad Nacional de Rosario. El proyecto pone en valor la literatura local.

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La colección Confingere, integrante de la prolífica UNR Editora, es una reunión de textos rosarinos que contribuye a poner en circulación la literatura de la ciudad. “El espíritu de la colección es el de intentar trazar un mapa de la ciudad de Rosario; con cada nuevo título vamos demarcando los límites, las historias que hacen a nuestro mundo conocido, cotidiano”, explica el escritor Nicolás Manzi, director de la colección y coordinador editorial.

Manzi nació en Venado Tuerto en 1978. Es egresado de la Carrera de Letras de la UNR y ha llevado adelante diversos emprendimientos editoriales. Es autor de Minga!, libro de limericks pampeanos, y de la nouvelle Centrojás, ambos publicados por El ombú bonsái. Actualmente está a cargo, también, de la editorial Casagrande. En una charla con Mirador habló acerca del trabajo editorial y la tradición literaria de la ciudad.

-¿Cómo nació la Colección Confingere?

-La colección fue el primer hito en un trabajo que venimos haciendo con Nadia Amalevi, la directora de UNR editora, que tiene que ver con reformular el catálogo del sello a la vez que repensar nuestras prácticas editoriales. En el año 2014 nos acercamos a Jorge Riestra, que por mucho tiempo será el representante más fiel de la producción literaria de Rosario para la historia de la literatura argentina, y le propusimos encabezar una colección que contenga su obra completa. Jorge inmediatamente manifestó su entusiasmo, al mismo tiempo que no dejó pasar, paradójicamente, su recelo porque la Universidad no siempre se ha dedicado a trabajar los textos literarios producidos en la ciudad. La obra de Riestra es profunda e inmensa, es el producto de una vida dedicada a la literatura; allí la ciudad se manifiesta con la solidez del hormigón y el candor del mismo sol que de rebotar en el río va a dar contra el andén de Rosario Central; en sus descripciones podemos reconocer, en un gesto casi arqueológico, cómo aparecen las ciudades de Rosario que ya no son, esas que la ciudad que tenemos hoy no debe olvidar. Y el espíritu de la colección es el de intentar trazar un mapa de la ciudad de Rosario; con cada nuevo título vamos demarcando los límites, las historias que hacen a nuestro mundo conocido, cotidiano.

Debo destacar que esa idea que trabajamos con Nadia fue apoyada por Darío Maiorana, que en su momento era rector de la UNR. Él nos dio su confianza para poder poner en marcha un proceso que sigue en constante crecimiento y reformulación, incluso hoy con el apoyo del actual rector, Franco Bartolacci.

-La colección reúne obras literarias rosarinas que ponen en circulación a textos de la ciudad, ¿estas marcas de Rosario se pueden rastrear en los distintos títulos?

-Las marcas de la ciudad están en todos los títulos, casi diría que es la razón de ser de la serie. Justamente la idea es poder proyectar un escenario para contar una historia, poder dar cuenta de una ciudad desde una perspectiva polifónica. Y también, la ciudad no solo entendida como su cultura, las particularidades de su lenguaje o el comportamiento social, sino también como la materialización explícita, el nombre del barro con que ha sido construida. Desde la voz de Chechechela (de Mirko Buchín), la inquietud del periodista en formación de Notas en un diario (de Osvaldo Aguirre), las historias que tejen Miyara y Alfonso, hasta el fin de semana de locura en Roldán en Solo soy uno que llora, de Virginia Ducler (Roldán es la afirmación de Rosario por antonomasia), sostenemos que en estos textos late una idea de Rosario como un lugar en el mundo. Por otro lado, persiste un mandato (¿borgeano?) según el cual toda literatura debe ser universal. Estos libros están a la altura de los mejores que ofrece cualquier librería, con el “defecto” de haber sido escritos en nuestra ciudad, cualquier lector se daría cuenta rápidamente de esto.

-¿Cuáles fueron los últimos lanzamientos? ¿Tienen otros títulos ya en la mira?

-Los últimos lanzamientos fueron el ya mencionado Solo soy uno que llora, de Virginia Ducler -una prolífica escritora de gran proyección en el campo literario argentino, no solo por sus libros publicados sino por los que tiene todavía por publicar-, y La casa frente al mar, la primera novela de Cecilia Reviglio, que es una reconocida investigadora y docente. En los próximos meses vendrán una novela de Isabel Hernández (escritora argentina radicada en Chile desde hace décadas) y una serie de crónicas de Martín Stoianovich. También, dos títulos que completarán la obra de Jorge Riestra: La historia del caballo de oros (que entrará a imprenta en los próximos días) y El opus (que, podemos decir sin temor, es nuestro Ulises).

Online y presencial

El mes pasado, la UNR estrenó un nuevo sitio con el objetivo de abrir un canal virtual para acercar el catálogo que se lleva adelante desde el sello de la Universidad a la comunidad rosarina y al mundo. A través del mismo, se pueden adquirir los libros desde cualquier punto del país, descargar libros de acceso abierto y encontrar noticias, novedades y reseñas. En ese sentido, la directora de la editorial, Nadia Amalevi, señaló que “la web nos va a permitir llegar a nuevos públicos lectores y sobre todo difundir aquello que se investiga en la Universidad”.

Con una estética marcada y moderna, la web presenta cada una de las colecciones individualmente y también el catálogo completo, en su conjunto, con las tapas de los libros a la vista. A su vez, contiene un apartado de acceso abierto mediante el cual se pueden descargar libros digitales: “Tenemos una pestaña de Ciencia Abierta que incluye material que se produce en la UNR desde la editorial, libros de open access, de acceso gratuito, que democratizan el acceso al conocimiento”, comentó Amalevi.

La gran novedad de esta nueva plataforma es el carrito de venta, a través del cual se pueden adquirir los libros de manera online con retiro en sucursales o envío a domicilio: “De esta manera, estamos llegando a todo el país, ampliando nuestro canal de venta”, se señala. Además de proyectar promociones y descuentos, se prevé el desarrollo de otra página web exclusiva de La Librería, ubicada en la Sede de la UNR, en Maipú 1065. La Librería nació estrechamente ligada al proyecto editorial. En 2015, la Secretaría de Política Universitaria lanzó un programa de fortalecimiento para las editoriales del sector al que adhirió la UNR. “La Librería es un espacio que nos permite acercarnos a los lectores -explica Manzi-. Abrió a fines de 2018 y ahora mismo está en el impasse que surge de las restricciones por la pandemia (estábamos a punto de reabrirla cuando se decidió esperar porque tuvimos que volver a encerrarnos). Nuestro objetivo es poner a disposición los catálogos de las editoriales del sistema universitario argentino, libros muy valiosos que no siempre tienen llegada a las librerías comerciales por las imposibilidades que surgen de cada realidad particular. Nuestra idea es tener una librería, pero sobre todo fortalecer las relaciones dentro de la red de editoriales universitarias”.


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lucia@sur24.com.ar

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