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Los volúmenes secretos de la Biblioteca Argentina

La histórica biblioteca rosarina cuenta con primeras ediciones de escritoras argentinas, libros icónicos y primeras traducciones.

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Es la biblioteca pública más importante de la ciudad de Rosario y de la provincia de Santa Fe. Fue inaugurada en el año 1912, luego de la gestión efectuada por el Dr. Juan Álvarez, quien en su carácter de secretario de la Municipalidad de Rosario impulsó su construcción en el antiguo Patio del Mercado. Desde el año 1956 lleva su nombre.

Su colección cuenta con 200.000 libros que se pueden consultar en el catálogo virtual https://biblio1.rosario.gob.ar/. Además, ofrece servicio de referencia ([email protected]), asesoramiento bibliográfico, búsquedas especializadas y colecciones especiales, tales como la Biblioteca de Autores Rosarinos, novelas de estantería abierta, impresiones en braille y audiolibros en el Servicio de Lectura Accesible, y su propio taller de encuadernación.

La historia

Desde los inicios, los salones de la biblioteca, entre mesas de lectura, estantes abarrotados de volúmenes y escaleras zigzagueantes, se convirtieron en una referencia ineludible para los rosarinos. Allí nació en 1912 el Círculo de la Biblioteca, cuyo objetivo era la organización de conciertos, conferencias, exposiciones y reuniones artísticas. A través del Círculo se acercaron hasta los salones escritores, pintores y científicos, tanto argentinos como extranjeros -las personalidades culturales más relevantes de la época-, que compartieron su arte y sus saberes entre los concurrentes. Entre ellos, puede mencionarse a los doctores en medicina Artemio y Lelio Zeno; los escritores Leopoldo Lugones, Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni, Alberto Gerchunoff y la premio Nobel de Literatura Gabriela Mistral, así como otras personalidades como José Ingenieros, Rodolfo Rivarola, David Peña, Estanislao Zeballos, Alicia Moreau, Berta Singerman, José Ortega y Gasset, y el muralista mexicano David Alfaro Siqueiros.

En 1913 se celebró el primer Salón de Bellas Artes, al cual asistió especialmente invitado el presidente Roque Sáenz Peña. Con el tiempo, “el Círculo” -como se lo conocía en los ámbitos culturales- se consolidó como generador de una intensa y variada actividad. En 1944 tomó entidad propia y se trasladó al entonces Teatro Ópera, hoy El Círculo.

En la Biblioteca Juan Álvarez se crearon también el Centro de Ingenieros y el Círculo Médico; allí dictó la Alianza Francesa los primeros cursos de francés en Rosario y vieron la luz el Colegio de Abogados y la Biblioteca del Consejo de Mujeres.

Más de un siglo después, la biblioteca sigue siendo un ícono cultural de la ciudad y se ha convertido en un espacio que acerca a todos los ciudadanos a la lectura, la escritura y el conocimiento, posibilitando, en esa interacción, la construcción de una cultura colectiva.

Mujeres de la literatura argentina

Desde el Departamento de Desarrollo de Colecciones señalan que la biblioteca cuenta con las primeras ediciones de obras de autoras que son hitos en la literatura argentina del siglo XX, como Libertad Demitrópulos y Sara Gallardo, entre otras.

Libertad Demitrópulos nació en el departamento jujeño de Ledesma en 1922 y murió en Buenos Aires en 1998. A los 18 años comenzó a trabajar como maestra de escuelas en Jujuy hasta que, en 1940, viajó a Buenos Aires para estudiar la carrera de Letras. En 1978 publicó la novela “La flor de hierro” y, tres años más tarde, “Río de las congojas”, novela sobre la que Ricardo Piglia señaló: “El libro hace de la música verbal la clave de la historia, los narradores circulan y se intercambian y van construyendo una trama compleja y abierta (…). Narrada con una prosa de gran intensidad, ‘Río de las congojas’ revisa las tradiciones y las leyendas de nuestra ficción del origen”. Demitrópulos escribió también una reconocida biografía de Eva Perón, a quien conoció trabajando en el hogar-escuela que llevaba su nombre.

En la biblioteca están disponibles las primeras ediciones de “La flor de hierro”, “Sabotaje del álbum familiar” y “Eva Perón”, además de la mencionada “Río de las congojas” (Sudamericana, 1981), que fue reeditada en 2015 por Ricardo Piglia en la colección Serie del Recienvenido. Cabe señalar que esta colección de Fondo de Cultura Económica recupera obras que, tras su primera publicación, fueron ignoradas, censuradas u olvidadas por el canon y que la serie reinserta en un presente en el que se encuentran en “diálogo y en sincronía con las propuestas más novedosas de la literatura actual”.

Sara Gallardo nació en Buenos Aires en 1931 y murió en esa ciudad en 1988. Además de escritora fue periodista, y escribió las novelas “Enero”, “Pantalones azules”, “Los galgos, los galgos” y “Eisejuaz”, publicadas entre fines de la década entre fines de la década del ’50 e inicios de la del ’70. La obra literaria de Gallardo fue ignorada por la crítica de su época por no pertenecer al canon literario, hasta que, tras su muerte, pasó a ser considerada una escritora de culto, gracias a la reivindicación de su obra por parte del movimiento feminista, de la crítica académica y de escritores tales como Griselda Gambaro, Leopoldo Brizuela y Samanta Schweblin, entre otros. En la última década, su obra narrativa y periodística fue reeditada; en la biblioteca se encuentra la primera edición de la mencionada “Pantalones azules” (Sudamericana, 1963). Señala Leopoldo Brizuela, que editó su narrativa breve completa en Emecé en 2004, que como lectores sentimos ante “cada página que de alguna manera hemos nacido de un mundo que ella tempranamente vislumbró, que somos hermanos de los personajes de sus ficciones, que sus búsquedas son las nuestras y su lenguaje y sus metáforas un don inesperado, irreemplazable”.

De otra autora de esta generación, Marta Lynch (Buenos Aires, 1925-1985), cuyos libros fueron best sellers en los años ’60 y ’70 junto a otros de un grupo de escritoras argentinas formado de manera visible por Silvina Bullrich y Beatriz Guido, hay también primeras ediciones en la biblioteca. Se trata de “Al vencedor”, “El cruce del río”, “La penúltima versión de la Colorada Villanueva” y “Un árbol lleno de manzanas”. Alberto Girri definió a Lynch como una escritora “poco menos que única entre nosotros, por su ímpetu y destreza narrativa y por haber incorporado a nuestra literatura personajes como la señora Ordóñez o la Colorada Villanueva, acaso arquetípicos de nuestro medio”.

Una primera traducción

La biblioteca cuenta con la primera traducción al español de “El pozo de la soledad” (en la versión original, “The Well of Loneliness”), novela de temática lésbica del año 1928, escrita por la autora inglesa Marguerite Radclyffe Hall (1880-1943). La obra narra la vida de Stephen Gordon, una mujer inglesa de clase alta cuya homosexualidad se evidencia a una edad temprana. La protagonista encuentra el amor en la figura de Mary Llewellyn, a quien conoce mientras trabaja como conductora de una ambulancia durante la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la felicidad de la pareja se ve afectada por el aislamiento y el rechazo social, que Radclyffe Hall describe como un efecto debilitador sobre su amor.

El libro se convirtió en objeto de una intensa campaña en su contra por parte de los sectores conservadores, entre ellos el editor del diario “Sunday Express”, e incluso una corte británica lo juzgó obsceno. En los Estados Unidos, el libro superó batallas legales contra la censura en el Estado de Nueva York. La publicidad que tales conflictos legales dieron a “El pozo de la soledad” incrementó la visibilidad pública de las lesbianas en la cultura británica y norteamericana. La forma en la que la novela aborda el tratamiento de la sexualidad y el género continúa inspirando análisis y debates. En la biblioteca se encuentra la primera traducción al español de esta obra emblemática, publicada en editorial Diana, de México, en 1961.


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