HomeCulturaHISTORIETA “LO SALVAJE”

Seres reales, miedos auténticos y el costumbrismo como fuente de inspiración

La edición recopila ocho historias autoconclusivas donde el autor Pablo Vigo consigue a través de relatos breves e íntimos, una deliciosa empatía y proximidad con sus lectores.

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Cristian Oliva (Mirador Provincial)

Quizás el principal elogio para esta obra de Pablo Vigo es la relación que consigue entablar con cada uno de sus lectores. Vigo charla con los mismos, habla de miedos, de oscuridades, de frustraciones que, imaginamos, son compartidas por el mismo autor. Su lectura tiene, cuando no, notorias consecuencias. Entre ellas se destaca el tomar conciencia de que no escapamos de la media, que nuestra frustración es la frustración de muchos y que ni siquiera con nuestras miserias podemos ser originales.

“Lo Salvaje” editado por la editorial “Maten al Mensajero” recopila ocho historias autoconclusivas publicadas originalmente en la revista “Doppelgänger” (editada por La Pinta entre 2013 y 2016). De acuerdo a su autor “la idea en torno a la recopilación estaba presente desde un principio, aunque no sabía exactamente cuáles y bajo qué criterio. Sí sabía, por ejemplo, que no quería hacer un libro bajo la consigna ‘estas son todas las historias que hice desde el año X hasta el año Y’, pero no mucho más. Eventualmente un par de las historietas que estaba haciendo ayudaron a moldear la dirección temática del libro, siendo las mismas acompañadas por un gran trabajo extra con la intención de dar un cierre conceptual a la obra”.

Los relatos que reúne encuentran al costumbrismo como fuente de inspiración. Retrata, explora, indaga sobre situaciones de todos los días, eventos cotidianos, pero muy íntimos. Sus protagonistas atraviesan complejidades varias, algunas propias de los treintañeros (las fobias, la soledad, la melancolía). No es casual entonces que muchos de sus guiños estén circunscriptos a la década del ’90.

Sin ir más lejos, la historia elegida para abrir la publicación tiene reminiscencias al canal infantil Magic Kids, a la merienda en forma de chocolatada y a éxitos tempraneros como Sailor Moon. La precisión en Vigo es milimétrica, así consigue encerrarnos y permitirnos compartir espacio y sentimientos con los personajes presos de esas viñetas.

Frente a esto reconoce que “el libro no está apuntado directa o indirectamente a un sector etario en concreto, salió de manera natural reflejar una edad en particular con habitantes que también confluyen en una misma ciudad. Es un detalle del que no soy ajeno, sin embargo, salvo menores, el libro puede tranquilamente ser leído por gente de cualquier edad”.

Pequeños acontecimientos, momentos, recuerdos, fragmentos de vida. El día a día como disparador, como puerta de ingreso a un universo plagado de sufrimientos y reflexiones de hechos pasados y futuros. Un relato intimista y un lector, ante todo, confidente.

El estilo que utiliza el autor para plasmar estas ideas encuentra en el comic independiente norteamericano su principal fuente de inspiración. En su obra sobrevuelan nombres íconos de principios de los ochenta y noventa, que para muchos serán perfectos desconocidos.

“A mí me encanta la historieta independiente norteamericana. Gente como Chris Ware, Gabrielle Bell, Daniel Clowes, Adrian Tomine, Los Bros Hernandez, Seth, Julie Doucet, etc. Asimismo, me vuelve loco el trabajo de John Romita y Will Elder. De alguna manera adhiero bastante a esa escuela de hacer historietas donde las líneas de pincel son pesadas y claras, y el color es chato y brillante con historias que tienen mucho peso”, sostiene el artista.

Trazos simples y limpios en los que, sin embargo, abunda el detalle. Su propia portada es una perfecta invitación y un claro ejemplo de esto que afirma. Su lectura es cuanto menos incómoda, todo un halago para este tipo de trabajos. Su forma de narrar escapa del clasicismo, son historias cortas, narradas por sus propios protagonistas sin ningún tapujo, sin filtros de por medio. Personajes presos de sus historias, muchos de ellos herméticos, solitarios y próximos a embarcarse en la detestable “vida adulta”. Sus historias se desarrollan en la feroz ciudad de Buenos Aires, una ciudad a la que el calificativo de “solitaria” le calza a la perfección.

El trabajo de edición, acorde a lo que nos tiene acostumbrado la editorial “Maten al Mensajero”, es cuanto menos delicado alejándose de la media a la que la publicación de historietas nos tiene acostumbrados. No en vano en numerosas oportunidades la propia editorial manifestó que “se trató de una de sus mayores apuestas y que confío gran parte de su capital económico en su lanzamiento”.

Las 96 páginas que conforman el trabajo han pasado por un prolijo proceso de coloreado ya que originalmente fueron pensadas e impresas en tonos blancos y negros. Este lavado de cara da nueva vida, no solo a la obra por si misma sino a los personajes, configurando un puntual contraste entre el sentimiento generalizado de agobio y soledad y la diversidad de colores reinantes.

En la obra, “lo salvaje” no tiene tanto que ver con el afuera, sino con lo que nos pasa internamente. “Lo Salvaje, además de ser el título de una de las historias del libro, es una palabra que puede prestarse a varias imágenes mentales. Quizás sonara pomposo, pero como autor mi interés estaba puesto en la sensación de la palabra y no en encapsularla en solo un significado”, refiere Vigo.

En la obra sobrevuela el desconcierto, tienen igual protagonismo tanto la pregunta como la falta de respuestas. Por eso el viaje, obligadamente, no es hacia el exterior, sino que está atravesado por una introspección; una que, tal y como auguraba el Joker en el clásico final de “la broma asesina” (novela gráfica de Batman escrita por Alan Moore y publicada por DC Comics en 1988, donde el autor trataba temas como la locura, la maldad y el bien) nos acerca a la idea de que estamos a solo un mal día de descubrir nuestros rasgos salvajes.

“Lo Salvaje” consigue plasmar y dar forma al universo y estilo único de su autor. Un universo que avanza a pasos firmes dando voz a uno de los artistas más interesantes de la escena historietística actual.

La historieta, presentada en un clásico formato de 24 x 19 y que tiene a Santiago Kahn como editor responsable y José Sainz como editor adjunto, puede conseguirse en comiquerías selectas de todo el país, así como en la página web de la editorial: https://matenalmensajero.mitiendanube.com/

Acerca del autor

Pablo Vigo (Buenos Aires, 1985) es dibujante y trabaja como ilustrador para distintos medios gráficos, entre ellos Variety, La Nación y la revista Maten al Mensajero. Entre sus trabajos más importantes se encuentra la antología “Informe. Historieta argentina del siglo XXI” (EMR, Rosario, 2015) y la coautoría, junto a Matías San Juan, de la revista Doppelgänger (publicada por la editorial La Pinta). “Lo Salvaje” es su primer libro.

Este 2021 lo encuentra promocionando “DUSKO”, en palabras del propio autor “quizás la última oportunidad antes de que la gente tome conciencia de la estafa de profesional que soy”. Se trata de cinco historias recopiladas nuevamente bajo el sello “Maten al mensajero” en una antología de 32 páginas: “Son historias que tratan sobre la atracción radicalizante del fuego, la importancia de los objetos que damos por sentado en nuestras vidas, del salvaje capitalismo, la culpa, la vergüenza y la densidad del peso familiar”.


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