HomeProvincialesFOTOS Y VIDEOS SOBRE EL USO POLÍTICO DE LA AYUDA ALIMENTARIA ESTATAL

Graves cuestionamientos a Capitani en la interpelación de los senadores

Admitió que "pudo suceder" que candidatos del peronismo hayan repartido mercaderías compradas por la Provincia. Destacó que la ayuda social alimentaria aumentó 250% respecto de la gestión anterior y que un 2% del reparto (en forma de bolsas con comida) está en manos de instituciones y sus "voluntarios".

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Luis Rodrigo
El Litoral

El ministro de Desarrollo Social, Danilo Capitani, no perdió la calma durante la extensa interpelación en la que recibió duros cuestionamientos sobre su gestión por parte de los senadores de la oposición. Logró no alzar la voz y optó aceptar todas las preguntas y repreguntas de los senadores radicales que, en ocasiones, incluso mantuvieron un fuerte diálogo con el funcionario. Su estrategia fue la del desgaste del rival, en el duelo verbal que le planteó su visita al Senado, pero salió con heridas cuya profundidad habrá que cotejar más adelante.
Los duros cuestionamientos del radicalismo en la Cámara alta se mantienen luego de las explicaciones de Capitani, a quien por momentos el presidente del bloque radical Felipe Michlig tuteó y llamó afectuosamente “Danilo”, como en los viejos tiempos, pero luego terminó tratando secamente de usted.
Hubo comentarios y requerimientos puntuales del sancristobalence, y de sus correligionarios Rodrigo Borla (San Justo) y Leonardo Diana (San Jerónimo) tanto sobre la utilización electoralista de la ayuda estatal alimentaria -en especial las bolsas con comida-, así como de los subsidios otorgados a una entidad de bien público (una fundación del Departamento San Jerónimo) en la que un directo familiar suyo tiene un rol importante.
“Llama la atención”, dijo Michlig que en total llegaran casi 10 millones de pesos a esa institución por parte de la cartera a cargo de Capitani. También hubo preguntas sobre los fondos públicos para otra entidad de ese departamento, que tiene como directivo al subsecretario de Asuntos Penitenciarios, Jorge Bortolozzi.

Imágenes

Capitani tuvo a su favor una foto junto a un cúmulo de biblioratos y expedientes -29 gruesas carpetas que llegaron en una suerte de carrito al que en un momento se pensó en cargarle otras 30 más-, cuando la prensa cubrió su llegada a la Legislatura, pasadas las 10.30 de la mañana.
En papel impreso, debidamente foliada y bajo las carátulas oficiales, esa documentación simbolizaba la contundencia de los argumentos a exponer. Pero a las 16.30 dejó la Cámara de la que fue parte durante 16 años en representación de San Jerónimo, siempre por el justicialismo, y para entonces otras imágenes reemplazaron a aquella: se multiplicaron en redes y medios fotos y videos exhibidos por la oposición radical en la que se ve a dirigentes políticos y a candidatos oficialistas en pleno reparto de mercadería.
“No me consta que sean alimentos comprados por el Ministerio de Desarrollo Social”, dijo en varios tramos de la interpelación. “Puede haber sucedido”, admitió cuando se le preguntó si el acto final de la llegada de comida a quienes lo necesitan, la entrega material de la ayuda estatal estuvo en manos de postulantes del PJ en los próximos comicios. “El hambre y las necesidades no se suspenden por el calendario electoral”, dijo en otro tramo del debate cuando se le preguntó cómo es que el 12 de septiembre, en pleno desarrollo de las Paso, en el departamento San Justo, apareció un vehículo con mercadería.
El funcionario habló durante unas cuatro horas con los senadores que lo citaron. Respondió a preguntas formuladas solo por legisladores del radicalismo. Los bloques justicialistas del oficialismo de Lealtad y el peronismo crítico del Nes, con Alcides Calvo (PJ-Castellanos) y Armando Traferri (PJ-San Lorenzo) se limitaron a observar y escuchar muy atentamente. Casi nadie dejó el recinto aunque por momentos fuera tediosa y monocorde la exposición del ministro sobre los lineamientos conceptuales generales que guían su gestión, y los principios jurídicos y doctrinarios que, además de definir sus políticas públicas, las reglan desde el punto de vista administrativo.
El único gesto de respaldo desde el oficialismo y sus dos bloques llegó al terminar la jornada con algunos abrazos efusivos con barbijos y choques de puños alentadores.

Dos a uno

El cuestionario elaborado por los radicales contó con 28 preguntas divididas en tres tópicos: ayuda alimentaria en los llamados “bolsones”, en rigor bolsas con alimentos no perecederos, irregularidades detectadas con una tarjeta social y por último subsidios y actividades oficiales destacadas de Capitani en el departamento San Jerónimo, del que fue su representante en el Senado entre 2003 y 2019.
De los tres ítems, salió mejor parado en el referido a los problemas que la propia gestión del ministro detectó con una tarjeta de asistencia a familias vulnerables. Dijo que la denuncia ante el Ministerio Público de la Acusación fue hecha y que está bajo un proceso de investigación si se llegó a consumar o no un desvío de recursos. Sobre ese tema hubo preguntas sólo sobre números, no cuestionamientos a su proceder. En cambio, sobre los otros dos abundaron posiciones más rígidas. En tres oportunidades Michlig le preguntó si en San Cristóbal va a seguir el reparto de alimentos en poblaciones donde gobiernan partidos opositores al PJ, cuyas administraciones son puenteadas en favor de instituciones intermedias o asociaciones en las que militan, casualmente, candidatos del peronismo.
También fue fuerte el intercambio con quien sucedió a Capitani en la banca: el senador Diana que no ocultó su molestia por ver que su antecesor está presente en cuanto acto oficial provincial se desarrolle en San Jerónimo, aunque nada tenga que ver con el área de Desarrollo Social. Ahí se llevó al ministro, pregunta tras pregunta, una interpretación sobre lo que manda la Ley de Ética Pública en cuanto a las competencias e incompatibilidades. El ministro explicó que va a los cortes de cintas como un integrante más del gabinete provincial. Y Diana pareció satisfecho. Pero luego vinieron las preguntas sobre los subsidios en los que las transferencias son a dos entidades con fuertes vínculos personales con el ex senador. En un caso un familiar directo que lleva los números de esa fundación (nadie brindó un nombre) y en el otro, otro colaborador del gobernador Omar Perotti, el subsecretario Jorge Bortolozzi. Las primeras preguntas hablaban de la posibilidad de que los funcionarios se abstengan de participar en actos que pudieran susceptibles de alguna incompatibilidad; las segundas fueron a esos dos casos y estuvieron a cargo de Michlig, protagonista tan principal como el titular de Desarrollo Social de la interpelación.
Capitani negó cualquier tipo de discriminación política o uso electoralista de la ayuda alimentaria a cargo de su cartera, aunque advirtió que la trazabilidad de lo que se entrega llega “en un seguimiento geolocalizado” solo hasta la institución, repartición, entidad intermedia, iglesia u ONG que se encarga de su distribución. Rechazó la acusación de la oposición de haber “puenteado” a las autoridades locales cuando no pertenecen al justicialismo y aseguró que cuando no hubo entregas de alimentos a través de comunas o municipios fue porque estos no los pidieron.

“A la Comisión de Juicio Político”

Uno de los datos salientes de la primera interpelación del Senado santafesino en la historia democrática reciente es que el jefe del interbloque del radicalismo, Felipe Michlig, anunció que enviará “a la Comisión de Juicio Político” la versión taquigráfica, con los antecedentes, las preguntas de los senadores y las respuestas del ministro Capitani, “a los fines que pudiera corresponder”.


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