Bertello: “Los sentimientos, el amor y la belleza, salen como un grito para hacernos despertar”
(Por Ana Inés Dobal) – Conocer y dar a conocer a los valores locales, es una materia pendiente para la sociedad de estos efímeros y veloces tiempos. Rufino cuenta con exponentes destacados a todo nivel y en esta oportunidad conocemos a Iris Noemí Bertello.
“Nací en Rufino en 1948, o sea, hace 74 años”, expresó sin titubeos para empezar, esta mujer de ojos claros y enormes, color esmeralda, que ni desde su silenciosa esencia, ni desde su arte sutil, logra pasar desapercibida a la mirada.
“Ser artista en Rufino (no sé cómo sería en otro lugar) es estar muy solo, pero solo acompañado por tu propia creatividad, y eso es más que suficiente para mí”, destaca Iris, revelando sus pasos andados y a poco de abrir las puertas de un taller donde mostrar y crear en contacto con amigos gustosos de su arte y compañía.
L’ atelier
“Mi lugar se llama L’atelier y es para poder hacer y vender (si se puede) lo que produzco día a día, y estando en contacto con quienes gusten compartir conmigo y mi arte”, expresó sobre su espacio creativo ubicado en el centro de la ciudad -Av. Cobo 758- , y agregó: “El lugar es para pintar y reunirme con gente a la que le gusta estar conmigo y con el arte”.
“Siempre soñé con estar en un lugar como éste -mi taller- y ahora creo que no es suficiente… siempre estoy abierta a otras opciones, que no estén ligadas solo a las artes plásticas”, manifestó con plasticidad.
Hace poco tiempo fue invitada por el Jardín de Infantes Nucleado N° 50 a realizar una participación con alguna técnica artística, y lo hizo gozosa de nutrirse y compartir con las infancias, unas pinceladas entre los niños de la ciudad y en contacto con otros exponentes.
Su impronta
Entre sus obras se destaca siempre la impronta femenina y la femineidad en toda su infinitud, “cuando me expreso, no copio en forma realista, no me interesa, mis obras surgen de manchas, texturas o líneas que me sugieren formas -casi siempre femeninas- y a eso le añado expresión, trato de que la belleza prime, no me atrae lo grotesco, creo en el amor y la belleza”.
Los materiales que utiliza para sus creaciones son acrílicos preferentemente, aunque últimamente hace dibujos de tamaño más pequeño y, si le gustan mucho, los transforma en gigantografías.
Bertello: “Mis obras surgen de manchas, texturas o líneas que me sugieren formas -casi siempre femeninas- y a eso le añado expresión, trato de que la belleza prime, no me atrae lo grotesco, creo en el amor y la belleza”.
Inspiración
“Por el momento me atrae mucho viajar, con todo lo que eso significa, y se ve en las obras, que siempre se enriquecen. El mensaje que quiero dejar a los que les guste el quehacer artístico es que no lo abandonen, estoy convencida de que es una posibilidad de salvar al mundo de la alienación”, sentenció con certeza profunda para finalizar, convencida: “Los sentimientos, el amor y la belleza se mezclan y salen como un grito para hacernos despertar. Creo que eso es todo lo que puedo decir. No me gusta hablar, porque prefiero pintar”.
Así culminó la entrevista, fiel a su esencia, como siempre, y dando cuenta del amor al arte que la expande sin necesidad de abogar a las palabras, enriqueciendo a Rufino con su producción y sabiduría manifiesta en este lenguaje de belleza y singularidad, que nos hace tan únicos, y que siempre es valioso descubrir.