Reforma tributaria en Argentina
Caputo anunció la eliminación del Impuesto al Cheque, pero sin fijar fecha
Creado en 2001 como medida transitoria, el tributo sigue vigente y genera distorsiones económicas. El ministro de Economía prometió su próxima eliminación ante la Mesa de Enlace.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció en un reciente encuentro con la Mesa de Enlace que el próximo tributo a eliminar será el Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias, más conocido como Impuesto al Cheque. La medida forma parte de la política del gobierno de Javier Milei para reducir la carga impositiva y fomentar la actividad económica.
Un tributo nacido en la crisis y que se perpetuó
El Impuesto al Cheque fue instaurado en 2001 por el gobierno de Fernando de la Rúa como una medida de emergencia ante la crisis económica y fiscal que atravesaba el país. En un principio, su vigencia estaba pensada como transitoria, pero con el correr de los años se convirtió en una fuente constante de recaudación para el Estado.
La alícuota del tributo es del 0,6% sobre cada débito y crédito en cuentas bancarias, con la posibilidad de computarlo como pago a cuenta de Ganancias para ciertos contribuyentes. Sin embargo, su aplicación ha sido criticada por su efecto distorsivo sobre la actividad económica y por desincentivar el uso del sistema bancario.
Distorsiones y costos ocultos
Desde su implementación, el Impuesto al Cheque ha sido señalado por economistas y empresarios como un factor que encarece las transacciones formales y promueve la informalidad. La carga tributaria extra ha generado incentivos para el uso de efectivo y otros mecanismos informales de pago, afectando la bancarización y dificultando la trazabilidad de operaciones financieras.
Además, las pymes y sectores productivos han reclamado reiteradamente su eliminación debido al impacto que genera en su estructura de costos. Para muchas empresas, el tributo se convierte en un impuesto acumulativo que no puede ser compensado totalmente con Ganancias, lo que incrementa el costo de operar dentro del circuito formal.
Opiniones de los referentes económicos
El economista José Luis Espert celebró la medida y afirmó que "el Impuesto al Cheque es uno de los tributos más distorsivos de la economía argentina y su eliminación permitirá una mayor competitividad en el sector productivo". Por su parte, el analista financiero Carlos Melconian sostuvo que "si bien la eliminación es positiva, el gobierno deberá encontrar una fuente alternativa de financiamiento para evitar un impacto en las cuentas fiscales".
Desde el sector empresario, Daniel Funes de Rioja, presidente de la UIA, destacó que "este impuesto ha sido una carga para la industria durante más de dos décadas y su eliminación es un paso necesario para fortalecer el desarrollo productivo y la inversión".
Una promesa de eliminación en medio de la reforma económica
La eliminación del Impuesto al Cheque se enmarca dentro de un paquete más amplio de reformas que el gobierno de Javier Milei busca implementar para reducir la presión fiscal. En el encuentro con la Mesa de Enlace, Caputo aseguró que la medida será parte de un esquema de simplificación tributaria y promoción de inversiones.
Si bien aún no hay una fecha precisa para su derogación, el anuncio fue bien recibido por el sector agropecuario y empresarial, quienes desde hace años vienen solicitando su eliminación. Sin embargo, algunos analistas advierten que su desaparición podría generar un faltante en la recaudación estatal que deberá ser compensado con otras fuentes de ingresos.
¿Cómo compensará el Gobierno la caída de ingresos?
Para mitigar el impacto fiscal de la eliminación del Impuesto al Cheque, el Gobierno evalúa distintas alternativas. Entre las opciones en estudio se encuentra la mayor fiscalización y ampliación de la base tributaria mediante la formalización de sectores informales de la economía. Además, se analiza un eventual aumento en la recaudación del Impuesto a las Ganancias y del IVA gracias a una reactivación del consumo y la inversión.
Otra posibilidad que se maneja es la reducción del gasto público en áreas no prioritarias, acompañado por una reestructuración de subsidios y programas estatales. Finalmente, el Gobierno no descarta la implementación de nuevos mecanismos impositivos más equitativos y menos distorsivos, alineados con las mejores prácticas internacionales.
Un debate de largo plazo
El Impuesto al Cheque es un ejemplo de cómo tributos concebidos como medidas transitorias terminan convirtiéndose en permanentes dentro del sistema fiscal argentino. Su eliminación representa un paso hacia la desburocratización y simplificación del esquema tributario, aunque plantea interrogantes sobre el impacto en las cuentas públicas.
Mientras el gobierno avanza en su agenda de reformas, el sector productivo y financiero aguarda con expectativa la concreción de esta promesa y el diseño de un sistema tributario más eficiente y equitativo para el desarrollo económico del país.