Sobrevivió al hundimiento, resistió al olvido y logró justicia
Tardó, pero llegó: la reparación para un héroe del Crucero Belgrano
Un fallo del Juzgado Federal de San Nicolás, a cargo del venadense Aurelio Cuello Murúa, ordenó al Estado Nacional indemnizar y otorgar beneficios a Víctor Hugo Ríos, ex conscripto de la Armada y sobreviviente del conflicto bélico de Malvinas. Además, el propio Ríos cuenta detalles del ataque del 2 de mayo que le dejó importantes secuelas.
Víctor Hugo Ríos, oriundo de la ciudad bonaerense de San Pedro, integró la dotación del crucero ARA “General Belgrano” cuando fue hundido por un submarino británico el 2 de mayo de 1982, en el marco de la Guerra de Malvinas. Como ex conscripto Clase 1962, sobrevivió al ataque, pero arrastró durante décadas las secuelas físicas y emocionales de aquel hecho traumático.
En mayo de 2016 solicitó la conformación de una Junta Médica en la Dirección de Personal de la Armada para evaluar sus patologías. Pese a que la junta se realizó, nunca recibió información sobre el resultado ni sobre el expediente administrativo correspondiente. Tras insistir sin éxito en 2018 y 2019 por correo electrónico al Hospital Naval, y luego de enviar una carta documento solicitando pronto despacho en agosto de 2020, Ríos decidió finalmente iniciar una demanda judicial el 31 de mayo de 2021, patrocinado por el abogado Ariel Guillermo Ramanzini.
La causa fue tramitada ante el Juzgado Federal Nº 1 de San Nicolás, y el fallo fue dictado por el venadense Aurelio Antonio Cuello Murúa en su carácter de juez subrogante. La resolución, firmada el 1 de abril de 2025 -un día antes de un nuevo aniversario de la recuperación transitoria de las islas Malvinas-, representa una reparación integral a favor del excombatiente sampedrino.
Reconocimiento de su condición de veterano y discapacidad
El fallo detalla que la participación de Ríos en el conflicto bélico fue reconocida tanto por la documentación aportada como por la propia Armada, que a través de la Resolución 72/2021 admitió que el actor padece distimia e hipoacusia neurosensorial bilateral, afecciones directamente vinculadas con su intervención en el conflicto del Atlántico Sur. Esta resolución le asignó una incapacidad del 28,89%. Posteriormente, un peritaje médico realizado en la causa judicial elevó ese porcentaje al 30%, cifra que fue adoptada por el magistrado.
A su vez, el perito descartó que otras enfermedades que también padece -como diabetes tipo II o insuficiencia coronaria- tuvieran relación directa con el conflicto, lo que no impidió el avance del reclamo central.
Tres beneficios reconocidos: subsidio, indemnización y pensión
El fallo otorga tres beneficios clave:
- Subsidio extraordinario (Ley 22.674): El juez Cuello Murúa determinó que Ríos tiene derecho a percibir el 60% del monto correspondiente a diez haberes del grado de Teniente General, conforme al porcentaje de incapacidad (30%). El haber se calculará según el valor vigente al momento del pago, desestimando el pedido del actor de tomar como base el haber de abril de 1982, al considerar que implicaría una doble actualización.
- Indemnización (art. 76 inc. 3 de la Ley 19.101, por remisión de la Ley 23.109):
Se ordena el pago de una indemnización única equivalente a 16 haberes del grado de cabo o cabo segundo, ajustada también al valor del mes anterior al pago, en consonancia con lo que dispone el decreto reglamentario 829/82. - Pensión Graciable Vitalicia (Ley 24.310): Aunque la Armada reconoció haber solicitado el pago al Ministerio de Defensa, el mismo no se había hecho efectivo. El juez resolvió que se le abone con retroactividad al 26 de mayo de 2016, fecha de la solicitud de Junta Médica, con intereses incluidos.
Rechazo a la prescripción y condena al Estado
La defensa del Estado Nacional planteó la prescripción de los reclamos, pero el juez desestimó esa postura, considerando que Ríos actuó dentro de los plazos legales y que la demora en la resolución fue atribuible exclusivamente a la administración pública. “Debe otorgarse el beneficio desde la fecha en que se solicitó la Junta de Reconocimiento Médico”, sostuvo el magistrado.
Asimismo, se condenó al Estado a pagar las costas del juicio, en virtud del principio objetivo de la derrota. Los intereses de cada suma adeudada deberán calcularse aplicando la tasa pasiva promedio mensual del Banco Central de la República Argentina, hasta el momento del pago efectivo.
Un paso hacia la reparación
Cuello Murúa resolvió que el Estado Nacional -Ministerio de Defensa y Estado Mayor General de la Armada- deberá abonar todos los beneficios en un plazo de 30 días desde que la sentencia quede firme. También ordenó que los honorarios profesionales se determinen una vez realizada la liquidación correspondiente.
Con esta decisión, Víctor Hugo Ríos obtiene, después de casi nueve años de gestiones y reclamos, el reconocimiento formal y económico por su condición de veterano y las secuelas sufridas. El caso evidencia, además, el impacto que la demora burocrática tiene sobre los derechos de los excombatientes.
La palabra del héroe de Malvinas
El sampedrino Víctor Hugo Ríos habló el 2 de abril de 2023, a 41 años del hundimiento del Crucero General Belgrano en el programa radial "Equipo de Radio", de su ciudad, sobre los sucesos del 2 de mayo de 1982.
El Héroe de Malvinas relató la sucesión dramática de hechos desde el impacto del primer torpedo lanzado por el submarino nuclear británico HMS "Conqueror" hasta su rescate por el ARA “Bouchard”, tras 36 horas de permanecer en una balsa en las aguas congeladas del Mar Argentino.
En el ataque, murieron 323 marinos argentinos, entre ellos el también sampedrino Sergio Daniel Magliotti, al que Ríos recordó con emoción.
El entonces conscripto repasó su incorporación a la Armada como conscripto, su etapa de instrucción, los momentos previos al ataque y los dolores físicos y psicológicos que arrastra tras cuatro décadas. También las gestiones que había iniciado junto con su abogado para obtener los reconocimientos por discapacidad que el Estado nacional le negaba y que, hoy, 1 de abril de 2025, consiguió por fin a través del fallo del juez federal Aurelio Cuello Murúa.
La réplica del ARA General Belgrano, en San Pedro
En agosto de 2024, la ciudad de San Pedro vivió una jornada cargada de emoción y significado con la llegada a la Plaza Constitución de una réplica a escala del ARA General Belgrano, el emblemático crucero argentino hundido por un submarino británico durante la Guerra de Malvinas.
La actividad fue organizada de manera conjunta por la Municipalidad de San Pedro, la Asociación Cultural Sanmartiniana y la Asociación de Veteranos de Guerra local, reunió a vecinos, instituciones educativas, autoridades y, de forma especial, a los tres sobrevivientes sampedrinos del hundimiento: Jorge Pablo Martínez, Raúl Horacio Ramírez y Víctor Hugo Ríos.
Con profundo respeto y conmoción, los excombatientes compartieron sus testimonios sobre lo ocurrido el 2 de mayo de 1982 (ver video más abajo), fecha en que el ARA General Belgrano fue atacado por el submarino nuclear británico HMS Conqueror. Durante el acto, se rindió homenaje a la figura del sampedrino Sergio Daniel Magliotti, uno de los caídos en aquella tragedia, y recordado como un héroe por toda la comunidad.
El encuentro también sirvió como una experiencia educativa significativa: alumnos de distintas escuelas participaron de las actividades y tuvieron la oportunidad de conocer de cerca un capítulo fundamental de la historia argentina.
La réplica del crucero, construida por el entrerriano Sergio Gammella a partir de planos originales y a escala 1:23, posee una eslora de ocho metros, un metro de manga y un motor funcional que le permite navegar. Esta obra itinerante, proveniente de la ciudad de Paraná, tiene como objetivo preservar la memoria de los héroes de Malvinas y recorrer diferentes puntos del país para mantener vivo su legado.
La ceremonia se inició con una bendición a cargo del padre Andrés, seguida por la interpretación del Himno Nacional Argentino por alumnos del conservatorio musical “Carlos Guastavino”. Luego, Jorge Pablo Martínez, Raúl Horacio Ramírez, Víctor Hugo Ríos y el propio creador de la maqueta, Sergio Gammella, izaron el pabellón nacional en presencia de autoridades municipales, concejales, docentes y estudiantes.